Todos dormían la primera vez que escuche estos ruidos en la noche,
hacia tanto tiempo que esto me pasaba que simplemente no recuerdo desde cuando. Escuchaba
ruidos extraños, risas, llantos, conversaciones, pero quizás era el temor de
enterarme de lo que se trataba, lo que me hacia olvidarlo y seguir durmiendo. Un día fue tan fuerte que no pude conciliar
el sueño y fue ese día que decidí acabar con esto, pero no acabaría mas bien comenzaría la experiencia mas terrorífica pero a la vez fascinante de mi vida.
Me levante silenciosamente como para que, lo que estuviera allí no
escapara al sentir a alguien. Todo fue muy
rápido, cuando cruce la puerta de mi habitación, lo que vi fue perturbador,
eran personajes extraños o mas bien demonios que aturdían gente que se veía
como muerta… si eran muertos, personas fallecidas, inclusive pude reconocer
personas de mi entrono que habían muerto tiempo atrás. Era muy loco, parecía lo que la gente describe
como un limbo puesto que se trataba de la reunión de personas muertas pero
literalmente atormentadas por demonios a los que podía ver perfectamente bien.
Todo era muy extraño, era como si yo los viera pero ellos no
pudieran verme a mí, por lo menos era lo que perecía, estos demonios no
levantaban la cabeza y si lo hacían no me miraban a la cara.
Esto comenzó a asustarme miraba para todos lados tratando de
buscar una salida pero, era inútil todo estaba herméticamente cerrado, al
parecer yo había cruzado un portal o algo así, me sentía asqueada y quería
salir de ahí. Decidí hacer algo para
poder escapar de ese horrible lugar, empecé a golpear todas las paredes con un
gran pedazo de madera que había encontrado, era muy fuerte e intenté romper la
pared y parecía que lo estaba logrando cuando de pronto cuatro de esos demonios
venían hacia mi, era como un líder y tres mas pequeños que lo seguían, ellos
trataban de sujetarme, no se con que intención pero yo no me deje, como pude los
golpee mucho, tanto que fui quedando sin fuerza hasta desmayarme. Cuando desperté estaba en un lugar extraño, ya
no estaba en esa habitación cerrada rodeada de esos muertos y esas criaturas demoníacas.
Era una habitación blanca, pulcra y
silenciosa. En mi vulnerable existencia por un momento creí que quizás era
que había muerto y esto era el cielo, pero no fue así. Estaba
acostada y medio sedada, esto me hacia
sentir calmada pero en la calma del desesperado intente levantarme, pero me di
cuenta que tenia amarrado los pies, las manos y hasta la cabeza la tenia inmóvil.
Pude notar al volver los ojos hacia la izquierda tres personas que
vestían de blanco, al escuchar con atención a esas personas logre darme cuenta
de la realidad.
Estos individuos narraban la perturbadora historia de una pobre
madre con un alto grado de esquizofrenia no medicada que lamentablemente entro
en crisis profunda, lo que la llevo a acabar con la vida de sus tres hijos y su
marido.
