viernes, 9 de septiembre de 2016

El guardián de la salida

Todas las personas tienen un don, yo creo que poseo el peor de todos porque hasta ahora no tenido la suerte de experimentar ningún momento agradable, por el contrario solo sustos y sobresaltos.
Te estarás preguntando a que me refiero? 
Tengo la capacidad de ver los muertos recientes que rodean las personas cercanas a mi. Quizás te preguntes como puede ser posible esto, pero lamentablemente para mi, es así.
Desde muy pequeño he sido un chico muy introvertido, quizás esa condición me hacia tener miedo a lo desconocido, pero fue a la edad de trece años que se desencadeno este maldito don.
Fue tan extraño la primera vez que paso, simplemente lo vi, y para mi fue lo mas impresionante que aya visto en la vida.  Era mi vecina Emily, habíamos sido amigos de toda la vida y un día llego a la casa y note que traía alguien detrás pero ella pareciera no darse cuenta. Luego le pregunte donde estuviste el fin de semana, fue en ese momento que me narro que su abuelita había fallecido y fue a su funeral, mientras ella me contaba el acontecimiento detallaba muy bien a su abuela ya que esta era muy importante para ella.  Yo la escuchaba y al mismo tiempo veía esa persona al lado de ella y era increíble, estaba viendo su abuelita muerta.  Esta fue la primera vez que sucedió, de allí comencé a ver a todas las personas muertas que estuvieran dentro del entorno de cada persona por lo menos los primeros tres días sucesivos a su muerte.
Esto parecía descabellado al principio pero después me acostumbre, lo mas triste de todo fue el hecho de asumir este don para mi mismo pues imagine que comentarlo a alguien mas seria renunciar a ser una persona normal lo que ha sido mi sueño desde siempre.
El tiempo transcurrió, ya era un joven de diecinueve años y estaba muy acostumbrado a vivir con esto.  Una tarde después de salir de la biblioteca decidí caminar un poco para relajarme de tanto estudiar y camine y camine hasta llegar a un lugar que no conocía, era como un parque muy grande y con muchos arboles.  Ya se había hecho de noche y me dio un poco de miedo el lugar puesto que ademas de solo estaba oscuro y decidí irme. Cuando di la vuelta vi un viejo el cual se refería a mi como el elegido y dijo: Haz hecho muy bien tu trabajo, haz sabido callar y guardar el secreto y por esa razón te mereces un regalo. Tengo dos opciones para ti, la primera es dejar de verlos y ser una persona normal y la segunda es seguir viéndolos pero esta vez sabrás los que van a morir tres días antes y va estar en tus manos tratar de salvar a el que lo merezca, que me dices. Muchos imaginarían que yo decidiría la primera opción y dejar de ver estas personas, pero no, por el contrario decidí seguir viéndolas y salvar a quien lo mereciera dejándolos vivir un poco mas hasta que su destino sea irremediable.  
Luego de darle respuesta al viejo que ya se iba poniendo de un color traslucido le pregunte: Como sabre hasta cuando puedo dejarlos vivir?   - El viejo respondió: Te lo dirá tu corazón. Interrumpí y comente que porque este don fue dado a mi? Y dijo: Todos los primogénitos de tu familia tienen este don y hoy era tu hora, de haber sido un cobarde y decidir no verlos mas habrías muerto por decisión divina, pero decidiste tu destino y decidirás el de todo aquel que se acerque a ti así que prepárate porque sera una ardua tarea.  Yo respondí, estoy listo. Desde allí me he dedicado a ser el guardián de la salida vigilo y decido quien sale o quien no, y ya no tengo miedo soy feliz de ayudar a mucha gente aunque ello signifique no volver a tener una vida porque dentro del trabajo que asumí estaba que seria invisible a los ojos humanos y tendría dos hermosas alas.