sábado, 2 de julio de 2016

El protector


Un joven de apenas quince años, un poco retraído y ajeno a toda actividad realizada en familia, parecía estar cambiando mucho su forma de ser. Su madre lo fue notando extraño, de vez en cuando lo sorprendía como si hablase con alguien, esta escena se repitió en varias oportunidades y su madre se preocupo muchísimo.

Un día el chico se encontraba en una misma habitación con su madre por lo que ella decidió preguntarle discretamente porque lo había sorprendido varias veces hablando solo. El muchacho la mira a los ojos y como en un gesto desesperado decide hablar.

El chico comienza la charla con la frase "te lo voy contar pero no quiero que lo comentes con nadie", su madre responde: habla con confianza hijo. En ese momento entra a la habitación el hombre que a pesar que no era su padre lo crió desde los 7 años, pero a quien el muchacho consideraba como su padre, volvió a repetir la frase "les contare pero no lo comenten a nadie", ellos no tuvieron mas remedio que prometer que no lo harían.

El joven comenzó a hablar y conforme hablaba sus padres no lo podían creer, comentaba sobre un personaje que lo acompañaba a todas partes y que le hablaba. El decía que el ser no le hacia ningún mal, que por el contrario estaba allí para protegerlo. Su madre tratando de buscar una explicación le dice que quizás es su abuelito muerto que lo quiere proteger desde donde quiera que este se encuentre, puesto que le costaba creer que su hijo tuviera un amigo imaginario a esa edad. 


El joven contesto que no, pues él lo podía ver y no era su abuelo. El chico narro que era un ser oscuro que tenia un par de alas como un ángel pero oscuras, sus pies eran como garras de aves pero gigantescas y solo hablaba lo necesario, además resalto que lo seguía a todas partes y a la hora de dormir se quedaba todo el tiempo a su lado.


La madre no podía creer lo que escuchaba de la boca de su hijo, pero para no asustarlo decidió seguirle la corriente hasta encontrar una explicación lógica a lo que estaba sucediendo.

Pasaron unos días y a pesar que los padres estaban al tanto de lo acontecido, nuevamente se activo la alerta debido al comportamiento hostil del muchacho.

Lo llevaron a varias partes, tanto la que daba una explicación científica como la que daba una explicación religiosa de su comportamiento sin llegar a ninguna solución. 

Un día recibieron la visita de un hombre amigo de la familia que sin haber sido invitado, llego de pronto a la casa y al hacerlo pasar describió sentir un problema grave en uno de sus dos hijos, pidió verlos y en cuanto vio los dos chicos señalo al joven sin titubear. La madre asombrada dijo que algo sucedía con su hijo, el la interrumpió y dijo el muchacho no tiene ni un ángel ni un fantasma a su lado, tu hijo tiene un demonio cerca de el.

La familia desconcertada despidió al hombre luego de una larga charla sobre el supuesto problema no sin antes dejarle las indicaciones de lo que debía hacer para ayudar al muchacho. Hablo de muchas cosas que por cierto tenia que ver con la inversión de mucho dinero, cosa que intensifico la duda en la madre quien no le dio mucha importancia a todo aquello que el hombre dijo.

La señora consternada por ver pasar el tiempo y no encontrar una solución, decide tomar las riendas de la situación con toda la inteligencia del mudo aplicando un poco de Psicología, para esto comienza por hablar con su hijo y explicarle que por mas que ese ser no quisiera hacerle daño, en cierta forma lo hacia, el había cambiado mucho e inclusive le fue afectando en sus estudios, a pesar de haber sido el mejor de su clase desde la educación inicial ahora comenzaba a ser un chico problema en su escuela. Su madre le dijo: "dile que te deje en paz, que si su intensión es cuidarte y protegerte de esa manera lo que esta haciendo es perjudicarte". Su hijo respondió, no hace falta que le diga mamá el esta aquí con nosotros y te esta escuchando y aunque no le gusta lo que estas diciendo dice que no quiere dañarme. 

La madre pese a que se sintió desconcertada se enfrento al ser y le dijo que dejara su hijo en paz, que si de verdad era un protector, estando con él todo el día lo perturbaba y no lo ayudaba, que si de verdad quería bien para él, lo dejara que siguiera su vida como antes.

Esa noche la conversación llego hasta allí, la mujer dejo pasar el tiempo y a pesar de que seguía escuchándolo hablar solo, lo hacia con menos frecuencia. Hasta que un día se sincero con su hijo y le pregunto si todavía seguía viendo ese ser, en el momento que el chico respondió sintió el alivio mas grande de la vida cuando escucho al muchacho decir "no mami; ya no se aparece, ya no lo he visto mas".

Desde ese día la pobre mujer pudo tener un poco de tranquilidad y el muchacho volvió a ser quien era, sus notas volvieron a ser las de antes y su comportamiento también.

miércoles, 29 de junio de 2016

Alguien perturba mi sueño

Quiero compartir una historia muy real puesto que soy la protagonista de la narración.

Desde niña sufrí de incontables pesadillas que siempre hacían que interrumpiese el descanso de mis padres al meterme a dormir entre los dos, alegando que tuve un sueño feo o por lo menos eso era lo que les decía.

Con el paso del tiempo deje de hacerlo, no sé si por pena con ellos o porque simplemente me acostumbre a la situación, lo cierto es, que las pesadillas persistían y se hacían más frecuentes y terroríficas.

Desde que tengo uso de razón dichas pesadillas a pesar de asustarme nunca lograba recordar, en cuanto despertaba. A pesar de sentir que se me saldría el corazón de la angustia no lograba dar con lo que había soñado cuando por fin podía abrir los ojos.

Pasaron varios años y un día ya estando casada fui víctima de otro episodio. A pesar de que eran frecuentes mi esposo no se había percatado de ello, ya que nunca le comenté, pero ese día en particular fue demasiado real tanto que lo recordé todo y desde ese día no logro borrarlo de mi mente.

Se trataba de algo grande y fuerte que intentaba sacar algo de dentro de mí literalmente. El ser hacia un movimiento atrayente con las manos como diciendo ven a mí. Era sorprendente como sentía que algo se estaba saliendo de mí, sentía dolor y a la vez terror pues a pesar de querer gritar para pedir ayuda, no lo lograba.

Transcurrió un lapso como de quince minutos o por lo menos es lo que recuerdo, a pesar del desespero por zafarme del sueño no lo lograba. A todas estas yo estaba consiente que era un sueño.

Quería gritar pero era como si algo me lo impidiera. Me esforcé y grite muy fuerte para pedir ayuda, pero fue inútil, finalmente desperté. Reaccione de una supuesta pesadilla para darme cuenta que la realidad era peor que el sueño… al pie de mi cama se encontraba un ser con un ropaje transparente entre morado y negro, con una capucha en la cabeza no permitiendo ver su rostro, pero si sus brillantes ojos y su malvada sonrisa que sobresalía entre las sombras, tenia unas largas y huesudas manos negras que casi tocaban mi abdomen y ademas lo veía flotando. 


Con el movimiento de mi cuerpo sobre la cama y los sollozos finalmente mi esposo que dormía a mi lado despertó. Me miro y me pregunto que me pasaba yo no dejaba de mirar el ser, eso desapareció ante mis ojos y fue en ese instante luego de un una reacción brusca que pude verdaderamente reaccionar y contar lo que me había sucedido. 

Desde ese día cuando duermo, este acompañada o no, si despierto en la madrugada me aseguro de no abrir los ojos por temor de que esa extraña figura este allí esperándome.