jueves, 28 de julio de 2016

La habitación de la Muerte

Todos en algún momento hemos tenido miedo.  Eso era lo que pensaba Sara.  Siempre al irse a dormir tenía esa extraña sensación de que algo pasaría. Durante su infancia todo transcurrió de manera normal pero fue al llegar a la adolescencia que comenzó la universidad y tuvo que mudarse sola que comenzó a tener esta extraña sensación.  Al irse a dormir todos los dias sentia como que algo la seguía inclusive al cerrar la puerta de su cuarto la sensación de que algo la tomaría por los pies era terrible, hacía que aligerara el paso al punto de que casi corría sobre todo cuando le tocaba pararse por la madrugada para ir al baño.


Esto se hacía recurrente al punto que la chica estaba hecha un manojo de nervios, al llegar la noche ella se desesperaba por llegar rápido a la cama cerrar los ojos arroparse hasta la cabeza e inclusive llegó a tomar pastillas para dormir de corrido y no sentir nada hasta el dia siguiente.
La vida de Sara se torno diurna ella transcurría su vida normal hasta las 6 o 7 de la noche que era más o menos la hora en que llegaba a casa.
Era increíble como el miedo hacía que ella encendiera el televisor y la radio a la vez que cocinaba y lavaba los trastes bailaba y hacía chistes de ella misma, todo eso para que transcurrieran tres o cuatro horas suficientes para que llegara la hora de dormir.
 Un dia sucedio lo que tanto temió Sara, algo la toco en la parte inferior de su pierna al entrar a su cuarto, en ese momento la chica de un solo salto cayó en la cama y aterrada de miedo tomó de la mesita de noche sus pastillas para tener tranquilidad y dormir sin sentir nada.
Al dia siguiente no solo la tocaron sino que la sujetaron fuertemente al punto de tener que forcejear para zafarse.  
Así pasaron los días y Sara tenía una nueva experiencia cada noche, lo que llevó a ser rutina, cuando menos se percató tenía contacto con lo que para ella era el más allá, es decir ella escuchaba voces, como si lavasen los trastes, cerrarán y abrirán puertas en fin cosas con las cuales se acostumbró a vivir.

Sara continuó su vida normal solo por un pequeño detalle, pasó de ser la chica diurna a nocturna.  Todo el dia en que antes se entretenía y hacia todas sus obligaciones en la universidad y en el trabajo que tenia de medio tiempo, pasó a ser como una película en modo rapido, lo mas importante para ella era llegar a relacionarse con sus amigos los fantasmas.  Era algo loco ella se sentaba a escuchar las cosas, luego se iba a dormir con la sensación de estar vigilada y ya no era necesario el medicamento para dormir pues no lo necesitaba, de hecho no dormía en toda la noche mirando a todas partes y pasó del miedo a la curiosidad.

Un dia no tuvo la necesidad de ir a la calle puesto que se entretuvo con unas personas que llegaron a su casa. Estas personas vestían ropas elegantes y tenían aspecto de investigadores o policías.  Ella escuchaba una conversación entre ellos, puesto que a pesar que ella estaba allí estas personas ignoraban su presencia.
Sara volvió a sentir miedo, ese miedo que dejo de sentir dias atras, volvio a ella al escuchar los hombres narrar el lamentable fallecimiento de una chica de unos 17 años con unas pastillas para el insomnio que tomo en exceso provocando una sobre dosis y por ende la muerte.
Después de escuchar esto, Sara recordó todo en su mente los ruidos y el miedo que hicieron que ella ingiriera ese medicamente que seguramente en algún momento le causó la muerte.
Con tristeza la joven vio sacar su cuerpo de la pequeña habitación de alquiler donde vivía y presenció que familiares y amigos llegaran hasta el lugar para llevarse sus cosas.
Pero entre todo esto Sara tenía una interrogante, se preguntaba qué fue lo que la llevó a cometer semejante locura?
 Respondieron cinco jóvenes a su espalda... fuimos nosotros.
Estos le explicaron que cada uno de ellos rentaron esa habitación y que cada uno de ellos sintieron ese miedo al llegar allí.
De una manera u otra la mala hora les tocó a todos y seguiría tocándole a aquel que osara rentar la habitación de la muerte.    



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